15 de septiembre de 2009

La segunda parte del artículo ¿Cómo armar un plan de negocios? en Opinión Sur Joven. Para leerlo click aquí.

3 de agosto de 2009

Nuevo artículo en Opinión Sur Joven, titulado "¿Cómo armar un plan de negocios?"

Para leerlo, click aquí.

Slds.

cb

Hacia una economía emprendedora, inclusiva y sustentable


Por Cristian Bergmann

cristianbergmann@gmail.com

“Lo único constante es el cambio” Heráclito


Haciendo un análisis del escenario económico actual podemos reflexionar respecto a la caída de viejos postulados. Cobra notoria relevancia la afirmación de que la economía debe estar verdaderamente al servicio de la sociedad, en un marco de estrictas reglas morales y éticas que rijan los comportamientos que se suscitan dentro del mercado.

Analizando la realidad desde una óptica micro, la actividad emprendedora tiene una gran oportunidad de convertirse en un factor crítico de éxito en las economías de todo el mundo. Las innovaciones, flexibilidad y capacidad de aprovechar oportunidades de los emprendedores pueden transformarlo en un pilar fundamental en la reactivación de un sistema económico mundial actualmente en recesión.

La ruptura de estos paradigmas nos brinda una gran oportunidad para el desarrollo de una sociedad más justa, ya sea desde el punto de vista cuantitativo del ingreso y el producto nacional, como del aspecto cualitativo referente a la realización personal del ser humano como factor de transformación y generación de riqueza. El trabajo dignifica a la persona y contribuye a la economía real.


Mercados globales


“El éxito del futuro depende de nuestras decisiones de hoy, y sin decisiones no habrá ni éxito ni futuro”


La globalización posibilita la integración de territorios, culturas, economías y ésta es una realidad de la cual no están exentos los mercados. De esta manera lo regional adquiere otra significación, no menor pero distinta. Los mercados están inmersos en un proceso de internacionalización y la integración horizontal de empresas impulsada por alianzas estratégicas y esquemas colaborativos avanza a pasos agigantados. En este sentido son infinitas las posibilidades que se abren, por la fluida intercomunicación geográfica. Gracias a este flujo creciente de información, mercancías y personas, se puede lograr con relativa facilidad la penetración en mercados internacionales. Las oportunidades globales que se abren, motorizadas por la actividad emprendedora, posibilitan esta integración.

En economías cuya volatilidad va in crescendo y se transforma en una característica endémica, el emprendedor aporta su flexibilidad para adaptarse a los cambios, para achicar su estructura y capear el temporal, para diversificar los productos o servicios que ofrece; aptitud que adquiere notoria relevancia por estos días. En lo atinente al sector productivo, la buena gestión de las empresas, la creatividad y la innovación, son factores críticos para el desarrollo –y no sólo el crecimiento- de una economía.


Es imperiosa la necesidad de lograr proyectos comunes. En ese sentido, el asociativismo de personas y empresas muestra algunas ventajas: mayor capacidad de negociación con proveedores, mejores precios en los insumos, estrategias conjuntas de comercialización entre un grupo de pequeños productores, el uso compartido de maquinarias, avances tecnológicos conjuntos, know-how y hasta el desarrollo de acciones coordinadas de comercio exterior.

Los jóvenes emprendedores corren con la ventaja de una mayor apertura mental y flexibilidad para internalizar el esquema ganar/ganar, tratado por Stephen Covey en su best-seller “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”.


Interesante es el aporte de Mónica Liendo y Adriana Martínez, docentes de la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la Universidad Nacional Rosario, en un informe referido al particular en el cual sostienen que “con el objeto de aprovechar y potenciar las fortalezas de cada uno de los integrantes, el modelo asociativo posibilita desarrollar proyectos más eficientes, minimizando los riesgos individuales. Las empresas asociadas, mediante la implementación de acciones conjuntas mejoran la competitividad e incrementan la producción a través de alianzas entre los distintos agentes que interactúan en el mercado incrementando las oportunidades de crecimiento individual y colectivo”.


La actividad emprendedora como oportunidad para el desarrollo personal


“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad“ Albert Einstein


El 50% de las innovaciones tecnológicas y de procesos provienen de la actividad emprendedora. Este número aumenta a 95% en el caso de tecnologías disruptivas o innovaciones radicales. Joseph Schumpeter, economista austríaco, sostiene en su libro “Capitalismo, socialismo y democracia” que “la función de los emprendedores es reformar o revolucionar el patrón de producción al explotar una invención, o una posibilidad técnica no probada para producir un nuevo producto o uno viejo de una nueva manera; o proveer de una nueva fuente de insumos o un material nuevo; o reorganizar una industria. Este tipo de actividades son las responsables primarias de la prosperidad recurrente que revoluciona el organismo económico” 2


Para cualquiera de los sectores sociales, sean o no calificados, muchos son los caminos que pueden tomarse debido a que la economía presenta una amplia gama de necesidades insatisfechas. Este proceso requiere de atención para detectar cuando es posible transformar una necesidad física o natural del ser humano, en una oportunidad económica viable. La condición esencial para que dicho proceso sea exitoso es tomar la iniciativa. Otro parámetro importante en la búsqueda emprendedora consiste en detectar nichos de mercado, ya que las capacidades y recursos disponibles por el emprendedor son limitados y le imposibilitan satisfacer las necesidades de los mercados masivos. Puede considerarse como una actividad medular de la actividad emprendedora el desarrollo continuo de ventajas competitivas sustentables; sin embargo, es importante entender que la dinámica propia de la competencia nos lleva a que con el paso del tiempo éstas se “commoditizan”, es decir, son tomadas por el resto de los competidores. El principal beneficiario en esta puja competitiva es el consumidor.


Es menester que sean aprovechadas las ventajas comparativas atinentes a la geografía, los recursos naturales y formación de recursos humanos, para transformarlas en tangibles fortalezas competitivas. La riqueza de un país no está determinada por los recursos con los que cuenta, sino por la capacidad de transformar productivamente esa realidad de recursos.


El rol del estado y el tercer sector en el impulso a la cultura emprendedora


“No existen empresas exitosas en sociedades que fracasan”


No puede desconocerse la importancia del Estado, las universidades y el denominado “tercer sector” -formado por fundaciones y organizaciones no gubernamentales- como actores primordiales para el fomento de la actividad emprendedora.

Cabe destacar el caso de las incubadoras de empresas, programa que se lleva a cabo en universidades y polos tecnológicos de todo el país, donde se brinda al emprendedor un ambiente propicio para la generación de proyectos de naturaleza económica y social. El objetivo de estos programas es la creación de una red entre profesionales, empresarios y organismos públicos y privados para brindar a los interesados herramientas que faciliten la puesta en marcha de proyectos de alto valor agregado.


Es interesante la experiencia italiana donde predomina una fuerte cultura pyme. En dicho país están muy arraigados los denominados clusters o distritos industriales, una suerte de aglomeración territorial de industrias, relacionadas vertical y horizontalmente debido a la integración de proveedores de insumos y alianzas estratégicas que se establecen entre empresas del mismo sector. De esta manera la fácil disponibilidad de insumos y factores de producción reduce los costos de transacción y los obstáculos al ingreso, y la rivalidad estimula la competencia en la innovación de productos siendo uno de los principales motores de su crecimiento y competitividad.


Los esfuerzos asociativos de cooperativas y planes de sinergia entre el sector público y privado han dado exitosos resultados en la lucha para incluir a aquellos a los cuales las circunstancias fueron relegando del sistema. Las ONG’s aportan una gestión dinámica y flexible de la cual carece el Estado. Por ello pueden establecerse como agentes impulsores y evaluadores de los proyectos por su capacidad de gestión. También es necesario que el Estado brinde líneas de crédito y aportes no reembolsables a este tipo de proyectos para facilitar su puesta en funcionamiento.

La crisis económica de los Estados Unidos reavivó una vieja discusión respecto a lo importante que es la acción del Estado en la regulación de los mercados y la necesidad de que la generación de riqueza tenga estrecha relación con lo productivo y no estrictamente con lo especulativo. Sin embargo, es importante no caer en lecturas miopes y extremadamente ideologizadas que le quitan objetividad al análisis. No debe realizarse una persecución infundada, por ejemplo respecto de los mercados de capitales que realizan un importante aporte al flujo de crédito necesario para el crecimiento de la economía. Debemos encontrar con premura un equilibrio inclusivo.


La sustentabilidad de una economía está determinada por la posibilidad real de brindar a lo largo del tiempo oportunidades a todos los ciudadanos. En la medida que esto no se cumpla, seguiremos asistiendo a logros incompletos del sistema capitalista. En tal sentido, son válidas las iniciativas como la Responsabilidad Social Empresaria, el Pacto Global de la ONU y las micro-finanzas, entre otras.

Todos los ciudadanos tenemos un compromiso moral de realizar todos los esfuerzos necesarios para quebrar la exclusión, deuda histórica de la humanidad. En definitiva debemos ir –como indica el economista Bernardo Kliksberg- hacia una economía con rostro humano.


1 “Asociatividad. Una alternativa para el desarrollo y crecimiento de las pymes”, Lic. Monica Liendo y Lic. Adriana Martinez, Noviembre 2001.

2 “Capitalismo, socialismo y democracia”, Joseph Alois Schumpeter, 1942.

2 de marzo de 2009

Artículo publicado en Opinión Sur Joven, sobre la "Importancia del trabajo en equipo".

Para leerla Click Acá.

Cristian Bergmann.-

26 de octubre de 2008

La volatilidad a lo largo del tiempo de las políticas de seguridad social en la Argentina

Por Cristian Bergmann

El tema es complejo y requiere de un análisis transversal. El modelo de AFJP, impulsado por el tándem Menem-Cavallo y votado por el Congreso (el mismo que votó las privatizaciones) fue mal implementado desde su nacimiento. Primero se permitió el gran negociado de las comisiones. Posteriormente De la Rua obligó a invertir un porcentaje altísimo de la cartera de las AFJP, en bonos del estado, que un año después declaró el default de toda la deuda pública. En el 2005 se hizo el canje de deuda con Lavagna y Kirchner a la cabeza, se les entregó a las AFJP bonos cuyo rendimiento estaba atado a la inflación (CER) y al crecimiento de la economía (cupones atados al PIB). Lamentablemente desde el 2007 estos bonos vieron como su rendimiento se esfumaba, al compás de la intervención de Moreno y Kirchner en el INDEC, cuyos números decían que la inflación era del 9%, siendo que la real era del 25%.
Como decíamos al comienzo, esto muestra que los son muchos factores los que intervienen en esta cuestión: anuencia del Estado para negociados de privado, falta de un marco regulatorio que realmente defienda los derechos de los trabajadores y futuros jubilados, obligación a las AFJP de parte de algunos gobiernos de romper con los esquemas de inversión originariamente previstos, default de esos títulos públicos y como frutilla del postre la mentira del INDEC.
El sistema de jubilación privada, permitió a las AFJP volcar un enorme flujo de fondos sobre el mercado de capitales. Fomentar el mercado de capitales redunda en mayores inversiones en las empresas, mejoras con las que el consumidor siempre se beneficia. Adicionalmente, las AFJP invirtieron en fideicomisos. Esta es una cuestión técnica; los fideicomisos son un buen instrumento de financiación para estas empresas, pudiendo hacer líquidas deudas que son financieramente ilíquidas (ventas a crédito), todo lo cual hace que el consumidor goce de mejores plazos de financiación, cuotas, menores tasas, etc. Buena parte del boom del consumo visto en el periodo 2003-2007, fue motivado por las compras a crédito. Aquí en Argentina funcionó. En Estados Unidos la falta de un marco regulatorio sincero y real, fomentó la creación de una burbuja financiera (con una relación de apalancamiento sobre deudas reales de 50 a 1).
El sentido común nos indica que como país necesitamos dejar de ir a extremos. Ni fue bueno el sistema tal como se concibió en la década pasada, ni es buena esta apropiación de fondos de los trabajadores, que esconde un problema subyacente del gobierno actual: las obligaciones fiscales para el año entrante. La caída de la cotización de la soja, que a base de retenciones era uno de los pilares fundamentales del superávit fiscal, la imposibilidad de subir indeterminadamente el tipo de cambio por las consecuencias inflacionarias que esto traería y las obligaciones crecientes de deuda pública, fueron el caldo de cultivo para una medida que lejos está de asegurar los fondos de los futuros jubilados. Si este sería el fin último, debiera colocarse una en el proyecto de ley una clausula que asegure la intangibilidad de estos fondos, respetando el artículo que lo consagra en la Constitución Nacional, dejándose al margen de la ANSES el manejo de estos fondos, que termina engrosando las arcas del Tesoro Nacional con fondos que no le son propios, ya que sus únicos dueños son los trabajadores.

8 de octubre de 2008

De abajo para arriba

Por Cristian Bergmann

Es común escuchar de parte de la ciudadanía en general que la culpa la tienen los políticos. Sin pretender en este escrito defender a la clase dirigente de nuestro país, puede concluirse que ésta es un reflejo de lo que, en mayor o menor medida, somos individualmente. Vale decir, a mayor responsabilidad, mayor será el riesgo de ofrecimientos espurios, de dádivas y cohechos. Pero en esencia el problema es el mismo. Un conjunto de actitudes forman una cultura, y en nuestro país es común ver cómo la norma es avasallada. Suele decirse en ambientes académicos que "más que las instituciones, son las costumbres". Y esa frase resumida, contundente, filosa, nos muestra la raíz del problema. Es de vital importancia que todos los actores sociales tengan comportamientos cercanos a la ley y no en sentido contrario. Por lo tanto, cuando nos preguntamos con irresponsabilidad cívica, ¿cuándo va a cambiar este país?, la respuesta es simple: cambiará cuando todos cambiemos, cambiará cuando hagamos las cosas como se debe, por el camino correcto. Cambiará cuando nos preocupemos por el prójimo, no como sujeto capaz de beneficiarnos individual y pecuniariamente, sino valorando nuestra esencia, que es la interdependencia que nos caracteriza como seres humanos, pensantes, racionales. Cualquier actitud que vaya en contra de esta esencia, debe considerarse antinatural. Nuestro país cambiará cuando fomentemos la mirada crítica, cuando tengamos valores compartidos y proyectos comunes. Cuando se restablezca el sujeto democrático, participativo, responsable, característico de las sociedades modernas, pujantes, creativas e innovadoras. La historia, como un suceso de tiempo, ilimitado, irreversible, nos pone en desventaja. No todo está perdido. La voluntad, la virtud, la razón, la solidaridad, son valores que deben desempolvarse y ponerse en práctica. Porque en la biblioteca de la historia más valen los libros usados, desvencijados, amarillentos por el uso cotidiano, que las revistitas de ocasión, con mucha pompa y escasa sustancia.

5 de octubre de 2008

Artículo de mi autoría en Opinión Sur Joven de Octubre, sobre ¿Cómo se forma un líder?

Espero les guste

Slds.

Cristian Bergmann

5 de agosto de 2008

Juventud, marginalidad y violencia

Por Cristian Bergmann

Uno de los grandes flagelos del siglo XXI es la drogadicción, por los efectos directos e indirectos que causa en las sociedades. La violencia in crescendo en los hechos delictivos es solo una muestra de su poder de destrucción. Actualmente tenemos hasta terceras (o más) generaciones de completa exclusión social, económica, sanitaria, educativa todo lo cual redunda en alimentar un círculo vicioso de ilegalidad que necesita firme decisión política para detenerlo, o por lo menos aminorar su desenfrenado andar.
Sin políticas públicas de reinserción (no solo laboral), sin facilitar el mejoramiento del medio en el que viven, sin mejorar sensiblemente las tasas de escolaridad y los graves problemas alimentarios, será harto complicado superar esta situación actual de marginalidad e inseguridad, que en algunas zonas es desesperante. Ante este panorama desolador que algunos malaventurados deben vivir, suele ser una salida fácil la drogadicción y la delincuencia.
Las políticas coyunturales como ser mayor presencia policial (con verdadero control ciudadano), deben ser acompañadas por medidas tendientes a mejorar estas situaciones previas a la delincuencia, sino estaremos corriendo detrás del problema como nos gusta hacer a los argentinos y cualquier intento será una gota en el mar.
Por ello sería conveniente abordar esta problemática desde una concepción integral, con medidas claramente definidas de corto, mediano y largo plazo, sin olvidar tres ejes rectores fundamentales: lucha sin cuartel contra el narcotráfico, recuperación de adictos y políticas de prevención, en un marco de participación ciudadana que siempre enriquece las discusiones. Es hora de trabajar, las futuras generaciones nos lo demandan.

23 de junio de 2008

¿Redistribución de la riqueza?

por Cristian Bergmann

Cuando hablamos de redistribución de la riqueza, nos referimos principalmente a que el Estado quita una parte de renta a los que más tienen para que vuelva en servicios a la clase media y baja principalmente, y en programas de inclusión no clientelares. Lamentablemente esto no es lo que ocurre en nuestra realidad de hoy.
El estado edilicio deplorable de la mayoría de las universidades públicas nacionales, es un ejemplo de no redistribuir la riqueza. Partimos de la premisa básica de que lo que se tributa debe, inexorablemente, volver en servicios, tal el ejemplo de los estados modernos de Europa. Y por eso mismo debemos luchar, porque esta redistribución no sea solo un dicho.
Yo me pregunto: el estado de los hospitales, los maestros todavía mal pagos (con salarios reales inferiores a la convertibilidad), la inseguridad fruto de la falta de planes estratégicos y herramientas adecuadas, la proliferación de asentamiento irregulares, la inflación que menoscaba el poder adquisitivo de la sociedad toda siendo las clases más bajas las mas perjudicadas, las rutas en estado calamitoso donde miles de argentinos mueren por año, el tren bala, las retenciones que no coparticipan a las provincias, ¿Esto es la tan mentada redistribución de la riqueza?
El pueblo necesita ver efectivizado en la realidad diaria esa declamación elegante y progresista que muy pocas veces se lleva a la práctica.

3 de junio de 2008

La Articulación como camino necesario hacia el progreso

Por Cristian Bergmann

Unir o enlazar, de eso se trata. Si las partes están bien enlazadas, unidas, integradas se forma un todo más consistente y fuerte. A medida que se profundiza en articulación, se gana en eficiencia. Así como una empresa con sus departamentos debidamente articulados, aumenta su eficiencia y por consiguiente baja sus costos, los diferentes actores sociales pueden ganar en eficiencia, no desde el punto de vista cuantitativo del costo, sino más bien desde una mirada cualitativa en el sentido de cumplir con objetivos prefijados y consensuados. No debemos tenerle miedo a buscar como fin último no solo la eficacia, sino también la eficiencia del sector público. Debemos aprender de los casos exitosos, y tener los debidos recaudos con las políticas cuyos resultados exitosos no fueron comprobados. Luchemos no por un estado privatizador y vende patria, luchemos por un estado eficiente, mediante sinergias público-privadas, políticas de largo plazo, por un estado facilitador e innovador.
Algunas formas de poner a la articulación en marcha:

-Articulación entre diferentes niveles o departamentos del estado:
Lamentablemente la administración nacional presenta un panorama no muy alentador en el sentido de que no se evidencia un dinamismo que es necesario para la toma de decisiones. La gran cantidad de problemas diarios, algunos de ellos acuciantes, requiere de un estilo de mando expeditivo. La falta de respuestas a los problemas o conflictos, deviene en situaciones cuya resolución se torna progresivamente más compleja.
A las claras está que a hay cierta verticalidad en la jerarquía decisional, generando una sobrecarga en las primeras líneas y llegando al absurdo de que algunos ministerios carezcan de poder de decisión independiente. Esto atenta directamente contra la dinámica de la gestión: Se requiere sin lugar a dudas descentralizar la toma de decisiones por el camino de la delegación, ya que una cabeza (cumbre estratégica según H. Mintzberg) no puede resolver cada problemática con su complejidad en tiempos razonables.
La descentralización tiene como condición necesaria la delegación, y delegar es dar poder a otro para que tome decisiones por nosotros. De esto se desprende que no es un proceso de fácil aplicación, con el agravante de que Argentina es un país culturalmente atrasado en la materia.
A pesar de ello, algunas iniciativas pueden aplicarse. Al momento de la planificación de estrategias a mediano y largo plazo, debe tenerse en cuenta una condición que agrega valor: la complementariedad de las políticas, es decir, el armado de planes estratégicos a cargo de un grupo interdisciplinario de personas, de diferentes reparticiones o departamentos. Este es un déficit crónico que se repite tanto a nivel nacional, como provincial y municipal.
Para abonar a la teoría de la descentralización, bueno sería generar un sistema de información único, que provea de información actualizada y variada a las diferentes jurisdicciones, haciendo participar de la confección del mismo a todas las reparticiones para que expongan sus requerimientos (ese es otro error recurrente, armar sistemas de información sin consultar a los núcleos operativos, que en definitiva son los que harán uso del mismo).

-Articulación entre gobierno y sociedad:
Con la proliferación de Internet y su penetración in crescendo en los hogares del mundo, sumando al avance en las tecnologías de la información (denominadas TIC’s), iniciativas como el gobierno digital (e-government en inglés) acercan a las administraciones públicas con la sociedad. Se abren nuevos canales de tramitación y reclamos, y si la respuesta a los mismos se da en tiempos razonables, sus resultados son muy beneficiosos. Esto tiende a eliminar progresivamente las trabas burocráticas, que tanto aquejan a los humores sociales. Para establecer un marco de retroalimentación entre los actores mencionados, es muy interesante dar a la población la posibilidad de averiguar el estado de trámites y reclamos vía Internet (para ello se necesita de un sistema de información integrado como el propuesto precedentemente) debido a que mejor que cualquier ente de contralor es la revisión diaria que hacen los ciudadanos sobre servicios públicos o eventuales situaciones injustas.

-Articulación entre el sector público y privado:
Muy en boga en estos días. Un ejemplo exitoso de sinergia público-privada es el caso de la brasilera Petrobrás, una empresa de capital mixto. El management está a cargo de privados, dotando de profesionalismo a la plantilla de empleados ya que la empresa se rige en un mercado altamente competitivo dónde los costos no pueden dejarse librados al azar, aunque en la asamblea de accionistas el Gobierno Federal guarda su mayoría. Se han implementado organismos de control que regulan la actividad para que no se produzcan hechos indeseados, dando un marco de certidumbre para el actuar de la empresa, con tangibles resultados exitosos.
Con la articulación entre estos sectores se tiende a formular propuestas consensuadas. Este tipo de vinculación sinérgica se ha dado también en emprendimientos inmobiliarios privados, en los cuales el Estado actúa representando al interés social, fijando contraprestaciones obligatorias como ser el establecimiento de espacios de público acceso, tendido de calles e iluminación, al momento de dar los permisos de edificación. De esta forma, los privados acceden a dotar de un sentido de responsabilidad social a sus emprendimientos.
Es necesario no descuidar los roles que ocupa cada sector en la sociedad, los cuales están claramente definidos de antemano. El Estado debe asumir el rol que la Constitución le confiere, por lo que determinadas cuestiones (salud y educación por ejemplo) no pueden ser delegadas al sector privado, sino como complemento de las que brinda el sector público, partiendo de altos estándares de calidad en las prestaciones que llegan a todo en conjunto social.
El Estado debe actuar contra los monopolios mediante los resortes correspondientes dentro de un marco de reglas claras y estables, de manera de regular solo en la justa medida, ya que el exceso de restricciones termina aplacando los estímulos a la inversión.
Por último, es necesario que la articulación no sea un mero acto de marketing sino una política de largo plazo, donde ambas partes se comprometan a hacer aportes económicos, base de toda iniciativa sustentable.

-Articulación entre gobiernos de diferentes jurisdicciones:
Municipalidades, provincias y Nación, son actores necesarios de un triangulo virtuoso. Es la hora de potenciar esta articulación, no en discursos vacíos de contenido sino en acciones concretas. Es posible que gobiernos de diferentes partidos aúnen esfuerzos para mejorar la gestión, que en definitiva recae en soluciones concretas al ciudadano común. Cuando hablamos de consensuar políticas nos referimos a que, por proximidad, las municipalidades deben ser las encargadas de establecer prioridades, ya que son las que mejor conocen las necesidades reales del distrito y por consiguiente deben ser las que definan la aplicación de los fondos, estableciendo necesidades territoriales, sanitarias, asistenciales, educativas.
Mirando para arriba en la jerarquía administrativa, las provincias tienen una visión macro con la cual llevan adelante procesos de integración entre los departamentos, de manera de morigerar asimetrías en el desarrollo de cada región, siendo un ente de redistribución y fomento en las zonas marginadas.
Refiriéndonos al Poder Ejecutivo Nacional, es necesario establecer claramente pautas justas de distribución de fondos. La federalización de las cuentas del Tesoro Nacional es una cuenta pendiente, ya que la totalidad de los tributos (y los que tácitamente lo son) deben ser coparticipables en relación a lo que genera cada provincia, obviamente sin descuidar el rol distribuidor del Estado para que las provincias más pobres, reciban los fondos necesarios para revertir la situación actual de pobreza y marginalidad.

Para que estas políticas públicas y privadas sean exitosas y sustentables se necesita que la dirigencia política, empresaria y gremial entiendan que son engranajes necesarios e infaltables de un sistema que debe funcionar aceitadamente.
No se propone desde aquí fomentar un capitalismo prebendario de amigos y empresarios afines, sino más bien dar representatividad a estas propuestas mediante la inclusión de todos los sectores.
Sin caer en miopías políticas coyunturales que ofrecen una visión sesgada y poco profunda de la realidad, sin forzar verdades ni resentimientos.
Se necesita de dirigentes estadistas, de personas que tengan un claro sentido de trascendencia, que sean visionarios, audaces, innovadores y creativos. Estos adjetivos son el caldo de cultivo para el éxito futuro.
Es menester que se pongan en práctica estas ideas que devienen en el desarrollo sustentable por el que tanto abogamos, en contraposición a las crisis cíclicas que ha vivido el país a lo largo de su historia.
En definitiva, es lo que todos queremos: una sociedad mejor y más justa.

2 de junio de 2008

Nuevo artículo en Opinión Sur Joven, titulado "Asociativismo: Juntos es mejor".

Para leerla
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slds!

Cristian Bergmann.-

27 de abril de 2008

Reelección fáctica

A lo largo de la historia, los hechos han demostrado que los resultados de las reelecciones siempre fueron malos. Con el tiempo se pierde la dinámica necesaria de la gestión, el elefante burocrático y político se oxida y la rapidez de reflejos que requieren las problemáticas cambiantes se pierde. Lamentablemente en esta Argentina de hoy estamos ante una reelección fáctica, esa es la causal de los problemas actuales. El gobierno accede a un segundo mandato sin poder echar culpas a una administración anterior. El conflicto con el sector agropecuario demuestra la falta de ideas, la maquiavélica forma de concebir la política y el no reconocimiento a los problemas presentes. Se sabe, para poder solucionar algo, primero hay que ser consientes de que estamos ante un problema. Esta visión sesgada de la realidad también se refleja con el problema inflacionario, que a pesar de no entrar en una etapa de recrudecimiento, requiere no menos que medidas concretas en pos de morigerarla. Las consecuencias del aumento generalizado de los precios son graves, gravísimas. Es una relación directa, a medida que aumenta la inflación, aumenta el número de pobres en esta Argentina desigual. Además carcome el poder adquisitivo de la sociedad toda, con las consecuencias funestas que todos conocemos. El esquema actual de impuestos regresivos agrava el panorama, llegando al increíble resultado de que clases bajas terminen subsidiando al conjunto social.
A pesar de que sea improbable, es menester pegar un golpe de timón en la concepción de poder (no solo del actual gobierno Nacional, sino de todos los actores sociales y políticos), en el abordaje de los conflictos, brindando soluciones innovadoras, creativas y concretas a los mismos. El Estado debe actuar llevando como bandera única e inalienable el dialogo, escuchando las realidades sectoriales de manera de convertirse en verdadero vehículo de interacción y solución, en una sociedad que parece verse cada vez más enfrentada, inducida desde un poder político que hace oídos sordos a un pedido común: integración, verdadera inclusión, respeto, libertad, honestidad y defensa de los derechos de todos los argentinos. ¿Alguna vez veremos hecho realidad este anhelo?

Cristian Bergmann

19 de abril de 2008

Inseguridad, una problemática aún irresuelta

Si bien la pobreza adquiere un papel preponderante a la hora de hablar de las deudas pendientes en las actuales sociedades latinoamericanas, y a pesar de poder confeccionar una larga lista de problemas irresueltos, no deja de tener relevancia una problemática que nos afecta a todos: la inseguridad. Son bien conocidos los problemas de no gozar de sociedades seguras: el conjunto social no puede desarrollarse plenamente con todas las prerrogativas que la ley confiere y se suceden asesinatos y violaciones a gente inocente, en definitiva menoscabando la calidad de vida de los pueblos.
Lamentablemente los gobiernos no han sabido dar respuestas concretas a estos problemas.
Es necesario abordar esta problemática desde una visión integral, confeccionando planes de largo plazo, sin olvidar medidas tendientes a morigerar la situación presente.
Es sabido que el panorama evidencia una complejidad creciente a medida que pasan los días. La coyuntura requiere que se tome al toro por las astas.
Son causantes y agravantes del panorama actual la proliferación de la droga, que a su vez actúa aumentando la violencia de los hechos delictivos, sumado a la gran cantidad de asentamientos irregulares, que son caldo de cultivo de la delincuencia actual y futura. No se propone desde aquí hacer desaparecer ni cercenar libertades individuales, solo brindar un medio, no menos que digno, al conjunto de la población. Sin hacer propaganda política, el plan Rosario Hábitat promovido por el momento tibiamente por falta de financiamiento y trabas burocráticas y jurisdiccionales, es una medida concreta en ese sentido.
La profesionalización de las fuerzas de seguridad debe ser tomada como bandera de gestión, de la mano de la depuración en serio de agentes corruptos que están en connivencia con el mal que se pretende combatir.
Es menester establecer medidas tangibles que abran paso a la fiscalización ciudadana, dar voz y voto a asambleas barriales que son la mejor forma de valorar la gestión policial, con capacidad de promover y remover autoridades locales (comisarios).
Sería enriquecedor dotar de realismo los planes estratégicos de lucha contra el delito retroalimentando a los mismos con las experiencias e ideas de los ciudadanos. Quién mejor que el vecino para brindar información sobre focos de delito, mecánicas y metodologías. Hay que acercar de veras a la policía al pueblo.
No deben dejarse de lado medidas concretas de inclusión social, capacitación, educación, vivienda digna y lucha sin cuartel contra el narcotráfico, que se está llevando a nuestros futuros dirigentes del mañana. Si no se tiene en cuenta esto último, cualquier medida que se tome será efímera y sus resultados deficientes.

Cristian Bergmann

4 de abril de 2008

Distribución del ingreso, campo y demás yerbas

Es un dato de indiscutible relevancia que, hablando específicamente del campo, hay una gran concentración de tierras en pocas manos: 2000 productores sobre un total de 73000 son dueños del 59% de las tierras (el 41% restante de tierras se reparte entre 71.000 productores). También hay que mencionar que el 20% de los productores genera el 80% de la producción total de soja (de la cual el 95% va a exportación).
Después de analizar estos números, llegamos a la conclusión que la distribución del ingreso no se efectiviza en la práctica, es solo una bandera política. Peor aún, se está yendo en dirección contraria, favoreciendo la explotación agropecuaria en pocos y grandes productores. Asimismo, no es menos importante destacar el mal reparto de subsidios que, lamentablemente, llegan solo a la parte industrial de la cadena productiva, dejando totalmente relegados a los productores (por ejemplo en el caso del aceite de maíz, gran cantidad de los subsidios quedan en mano de las aceiteras, igual es el caso de los tamberos y las empresas lácteas).
Con el actual tipo de cambio subvaluado artificialmente por el BCRA, se favorece la exportaciones del país (vía sustitución de importaciones, de las cuales se benefician campo e industriales indistintamente), pero el conjunto de la sociedad es más pobre en dólares. Además, hay que tener en cuenta que siempre los salarios corren varios pasos por detrás a la inflación, y gracias a que las mediciones del INDEC dejaron de ser confiables, no podemos estimar a ciencia cierta su número (los estimadores privados indican una inflación el año 2007, entre el 20-25%).
La clave de esta situación de inequidad e impuestos regresivos, es que la distribución de la renta, anunciada largamente por la actual administración nacional, no se efectiviza en la realidad, no vuelve en programas de inclusión social, de capacitación, infraestructura (caminos en buen estado por ejemplo), ni tampoco en subsidios a los pequeños productores (agropecuarios o PYMES), que realmente están en la necesidad de los mismos, para pegar un salto cualitativo hacia mayor eficiencia y menores costos (ya que el tipo de cambio real se ve depreciado por un contexto de inflación creciente y aumentos de los costos, además de la apreciación de las monedas regionales a causa de la inflación en USA).
Hay una mala calidad en el gasto público (sumando a que no pueden reducirlo). Empresas estatales que no prestan servicios y consumen recursos (LAFSA, ENARSA), subsidios cruzados financiados por toda la sociedad que solo llegan a manos de grandes empresas, obras de infraestructura relegadas inexplicablemente, pocos programas inclusivos y de capacitación y escasas líneas de crédito para PYMES. Lamentablemente, se está perdiendo una gran oportunidad de llevar a cabo reformas a un Sistema Impositivo plagado de impuestos regresivos y distorsivos y al Régimen de Coparticipación Federal (pendiente desde la reforma Constitucional de 1994), ya que en épocas de vacas flacas, con la excusa del recorte de gastos no es posible llevar a cabo ninguna de estas postergadas y necesarias reformas.
También es menester pelear por un federalismo fáctico, dejando de lado el reparto discrecional de fondos nacionales en gobernadores afines, estableciendo pautas justas de reparto de fondos a provincias que aportan muchos millones (tal es el caso de Santa Fe), y están en una situación de discriminación, por ejemplo, respecto a provincias petroleras que si reciben regalías de parte de la administración central.
Esperamos que gobierno y sociedad se despierten a tiempo, para que no digamos nuevamente: Argentina, otra oportunidad perdida.

Cristian Bergmann

24 de marzo de 2008

Aumento de las retenciones

Es evidente que las retenciones al 45% son muy elevadas. No vivimos en Suecia, donde los servicios básicos en un nivel aceptable (salud, educación, seguridad) son garantizados por el Estado. Tributar siempre es poco feliz, más en esta Argentina donde subestimar ganancias para pagar menos es moneda corriente. Estamos en tiempos donde las tensiones entre sectores se agudizan. Pero no es tan descabellado pensar que el que más tiene, debe tributar más (impuestos progresivos).
Lamentablemente, siempre se habló de reforma al sistema impositiva pero nunca se llevó a cabo, así como tampoco se discutió (a pesar de estar pendiente desde la reforma constitucional de 1994) un nuevo sistema de Coparticipación Federal.
A nadie le gusta que le metan la mano en el bolsillo, pero los impuestos tienen un sentido estrictamente redistributivo, quitar una parte al que más tiene, para asegurar el bienestar de los relegados y excluidos del sistema. El problema es fáctico: esta redistribución no se produce efectivamente. Partiendo de este supuesto, la solución no deja de ser compleja: ¿el Estado deja de cobrar impuestos? ¿Dejamos de pagarlos? De la lógica se desprende que llegamos a la misma conclusión: quien más tiene, más debe pagar.
Ahora bien, en un país dónde el IVA es exorbitante (hasta en los productos de la canasta básica), con una presión fiscal sin predecentes, impuestos como Ganancias qué siguen una lógica sumamente regresiva, inflación en crecimiento, es lógico que los sectores luchen por lo que les corresponde. Si se hubiera querido dar un verdadero sentido progresivo, se podría haber establecido un esquema dónde los pequeños productores, los verdaderos perjudicados de esta medida, tengan directamente una rebaja en la alícuota.
Otro punto que increíblemente no está en la agenda pública, es que las llamadas retenciones no forman parte del los fondos coparticipables, de manera que las cuentas del Tesoro Nacional se ven engrosadas sin que las provincias como Santa Fe, que aportan miles de millones, no reciben ni fondos, ni contraprestación alguna como por ejemplo caminos en buen estado, infraestructura, o compensaciones. A esto debemos sumarle que estos fondos son repartidos discrecionalmente por el gobierno.
La omnipotencia del poder presente, no ahonda en políticas estratégicas, castigando sectores como el lechero-ganadero, que ven como salida levantar sus haciendas y plantar soja (comprometiendo de esta manera el stock futuro).
En conclusión, este aumento de las retenciones perjudica a los pequeños productores, allana el camino para la concentración de la producción en pocas manos, no es equitativa, y crispa los ánimos de un sector que se hartó de que se le confisquen sus ganancias (a pesar de que son históricas y extraordinarias) y que fue pilar fundamental del crecimiento económico de estos últimos años, y seguramente de los que vendrán.

Cristian Bergmann

21 de febrero de 2008

La culpa es del otro

Es la típica respuesta argentina frente a cualquier problema.
Sólo son necesarios unos pocos minutos para reflexionar acerca de la realidad de los hechos.
La gran mayoría de nosotros sólo encuentra placer en decir y denunciar los males, pero para resolverlos no proponen nada ni se disponen a combatirlos. Solamente responden que no se puede “hacer nada”. De esta manera, no simplemente nos resignamos sino que dejamos las cosas como están.
La pregunta del millón es: ¿Qué hacemos? Desde mi punto de vista la mejor manera de salir adelante es primero reflexionando, no quién es el culpable sino quién dejo que todo esto pase. Pongo como ejemplo cuando se declaró la guerra a Inglaterra por las Islas Malvinas, salieron todos con banderas a celebrarlo ¿no es así? Y entre cantitos y cantitos decían que íbamos a ganar y demás estupideces, de las cuales se dieron cuenta luego de que pibes de 18 años volvían destruidos del campo de batalla. ¿Y ahí de quién fue la culpa? ¿Quién dejo que todo eso pase?
Como dijo una vez un filósofo Chino, Confucio: “Lo que busca el sabio lo busca en sí mismo. El vulgo en los demás”.
Quizás es la ignorancia lo que todavía nos juega en contra. El vulgo sin darnos cuenta somos todos nosotros. Como dijo Fernando Savater “La Ignorancia causa miseria”.
La educación y la ética son conceptos familiares que de no ser brindados se transforman en ignorancia. No basta con poseer un lenguaje, es necesaria, entre otras cosas, una cierta lógica de la expresión y la argumentación.
Cuando hablamos de ignorancia no hablamos necesariamente de las clases humildes ya que hay personas de buena posición económica, ejerciendo una profesión que son tan ignorantes como los que no saben leer y escribir. Estas personas no saben lo que se les esta diciendo o no comprenden lo que está oculto detrás de ello, simplemente tienden a hacer lo que se les dice. ¿No estamos siguiendo a las personas equivocadas? Por esto debemos pensar qué hacemos, por qué lo hacemos y por quienes lo hacemos.
Para poder sobrellevar esta situación es necesaria una formación tanto ética como ciudadana. Nadie realmente sabe lo que es ser un buen ciudadano por que siempre se limitó a votar al que mejor hablaba, al que los convencía, al que nos prometía mas cosas y todo lo que no nos gustaba que lo arreglaran los demás.
Si nos quedamos callados nada va a cambiar. Hay que hacerse escuchar. Hay que levantar el susurro argentino hasta convertirlo en un grito, EL GRITO ARGENTINO.
La tradición nacional y familiar son los puntos mas importantes a tener en cuenta para la reconstrucción del sentimiento patriótico, junto con los pilares del amor y la justicia que tan olvidados están.
Si queremos una patria justa, un país como debe ser, dirigentes que trabajen para nosotros y no que vivan de nosotros, si queremos volver a ser lo que fuimos, luchemos por eso y no nos quedemos callados porque, como dijo Albert Einstein, “Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr”. Con mucho esfuerzo personal y una sociedad UNIDA y dejando de decir… que la culpa es del otro.

Guido Weber

7 de febrero de 2008

Nuevo artículo en Opinión Sur Joven, titulado "Cómo construir tu perfil profesional".

Para leerla
Click Aqui.

slds!

Cristian Bergmann.-

17 de diciembre de 2007

El Enano Moral de la Nación

por Cristian Bergmann

Está dentro, escondido, siempre listo para actuar.
Va caminando, quebrando principios, individualista como pocos, no le importa pisar la cabeza de su vecino o familiar para maximizar sus beneficios. No tributa al Estado, porque dice que no vuelve en servicios.
Pobres sus empleados cuando se enteren que no podrán tener una jubilación digna, ya que el “enano” no ha hecho los aportes patronales correspondientes. También ruegan no enfermarse, ya que al no tener obra social, tendrán que costear de su bolsillo los gastos en remedios.
El enano moral de la Nación no distingue entre leyes, ordenanzas, normativas. El es la ley, y cuando no, la ajusta a su medida.
Su insensatez le permite ver exclusión y desamparo sin experimentar en él sensación alguna de pena, compasión, empatía. La culpa siempre la tienen otros. De más esta decir que no tiene su mano al pobre, la vorágine de la vida diaria no se lo permite.
La coima es su instrumento más usado, el cual utiliza para sortear con desfachatez a la ley, y a quienes deberían hacerla respetar.
Deambula en ámbitos políticos y es lobbysta de causas no muy claras, buscando de esta manera acrecentar su poder, y su tajada.
No vota desde hace varios años, como muchos ha caído en el descrédito a los políticos después de varias ilusiones frustradas, asimismo desconoce que el sufragio es un derecho, el instrumento democrático por excelencia, nuestra arma fundamental para contrarrestar los excesos de quienes, circunstancialmente, ejercen el poder.
Blasfema implorando que a los pobres hay que “matarlos a todos” porque no quieren trabajar, sin saber que la pobreza y la exclusión son un problema estructural del país, ya que la elección de vida de los excluidos no fue la marginalidad, sumando a esto la pesada carga de soportar diariamente carencias afectivas, económicas, educativas, déficit habitacionales y descuidada atención a su salud. Omite también que si hubiera nacido en esa realidad y con estas limitaciones poco hubiera podido hacer para salir de ella.
El enano moral asfixia nuestro destino, paraliza, atrasa.
Involuciona de forma constante y se reproduce a veloz paso.
Erradicar a este personaje de la sociedad, es la tarea pendiente, es nuestra tarea. Árdua y progresiva, una batalla sin tregua. La historia nos juega en contra pero la esperanza de ver un país mejor, con gente respetuosa de las leyes, de las ideas ajenas, de la palabra empeñada nos tiene que animar a emprender esta empresa, que muy lejos está de ser imposible.

28 de noviembre de 2007

Vivió un año en la calle, ahora es empresaria: La nota de hoy en Clarín, muestra como una persona puede sobreponerse ante los obstáculos de la vida.

El link a la nota: http://www.clarin.com/diario/2007/11/28/sociedad/s-04001.htm

Que lo disfruten!!

Cristian Bergmann

21 de noviembre de 2007

Economía entrepreneur

¿A qué nos referimos cuando hablamos de economía entrepreneur? Cuando mencionamos este término, no muy conocido para aquellos que no están relacionados con la materia, estamos haciendo referencia a la realidad económica global y a la tendencia futura de la economía globalizada.
La economía entrepreneur es aquella en la que se desarrollan cambios en forma constante, llegando a ser una serie interminable de sucesos vertiginosos donde se deben tomar decisiones de vital importancia. La economía de un país esta influida por múltiples factores, entre ellos la educación, por lo que podemos evidenciar claramente los efectos del traspaso de la economía entrepreneur a la economía tradicional mediante un ejemplo en el área educativa: La exigencia experimentada por los jóvenes de la actualidad es muchas veces superior a la del pasado. Podemos sostener que hace unos 20 años la escuela secundaria era "suficiente", cuando en la actualidad no solo que no lo es, sino que el título universitario también corre la misma suerte. Aparte de la enseñanza universitaria, se requieren conocimientos en el área de los idiomas y la computación que no pueden dejar de llamarnos la atención.
¿Que significa entonces la economía entrepreneur? Un gran e imponente aumento en la exigencia cotidiana.
A nivel global, la existencia de bloques económicos muy delimitados y poderosos que controlan la mayoría de las transacciones económicas, marginan a los países "en vías de desarrollo" aumentando la exigencia para los mismos. En este mundo globalizado, cada empresa, debe no solo competir con las empresas de su país, sino que también esta obligada a competir con otras compañías de otros países.

En este contexto las pequeñas empresas ineficientes y que no se adecuan a la realidad en la que estamos todos, tienen los días contados.

Sin embargo este contexto tiene también importantes ventajas dado que brinda un sin fin de oportunidades. Los que sobreviven en esta realidad compleja son aquellos que se encuentran permanentemente actualizados y no temen incursionar nuevos territorios y procedimientos. Es el emprendedor el que puede tomar estas oportunidades y transformarlas en fortalezas.

Sin lugar a dudas es una realidad más que compleja, que tiene sus pro y sus contra, pero que no deja de ser la realidad por lo que estamos obligados a adaptarnos de todas formas.

Guido Weber